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Jueves 20/06

El fin de semana largo, disfrutá de los mejores sabores de Rosario

Viajamos dos días para hacer una recorrida culinaria y nos encontramos con una sorprendente diversidad de sabores: desde pesca fresca del río Paraná, típicas carnes autóctonas o comidas vegetarianas orgánicas hasta los clásicos "Carlitos", degustables en todos los cafecitos locales. Te damos las coordenadas.

 
El Paraná se abre paso al lado de la ciudad. Foto: Gentileza Secretaría de Turismo de Rosario

Por Carolina González

Hace más de doscientos años se alzaba como la ciudad que vería nacer nuestra bandera. Y podría haberse quedado cómoda con ese lugar histórico que la volvía atractiva de por sí. Sin embargo, se desafió a trascender más allá de su pasado hasta convertirse en una pequeña urbe natural que avanza rítmicamente y sin respiro. Como escapada de fin de semana o como plan vacacional, Rosario multiplica sus ofertas para todo tipo de turistas y busca imponerse como polo gastronómico local e internacional. Tanto, que todos los años durante siete días reúne lo mejor de su cocina en la Semana Gastronómica, replicando una dinámica de las más importantes ciudades del mundo. Esta vez, la fiesta fue del 12 al 18 de mayo.

Usted está aquí

La mejor manera de empezar es por el símbolo patrio que engalana la ciudad. El Monumento a la Bandera, soberbio y distinguido, da la bienvenida a los visitantes con varias vistas panorámicas, una de ellas hacia el río. Para aquellos que no deseen subirse al auto durante la estadía, elegir un alojamiento cercano a este circuito puede ser la mejor opción. Los cuatro hoteles de la cadena Solans avalan este concepto, por eso ninguno se encuentra a más de diez cuadras de este punto estratégico. Además de la accesibilidad, el foco está puesto en la cocina en todos ellos, en especial en el renovado Hotel Presidente, donde el chef local Francisco "Paco" Matar ofrece un menú de tres pasos que se renueva diariamente y que es accesible para todos los bolsillos.

A una cuadra de allí está la peatonal, la calle Córdoba. En ella se encuentran comercios de todo tipo: autóctonos y no tanto. Un dato a tener en cuenta es que por la mañana encontrás todo abierto, pero, al acercarse el horario de la siesta, muchos cierran. Es un hábito que se respeta todavía. Tal vez en ese momento sería indicado hacer un break para comer.

Verde Que Te Quiero Verde es la parada indicada para derribar el mito de que alimentarse en el centro es sinónimo de comer mal. Con una metodología slow que propone bajar revoluciones en medio del bullicio, la vedette del lugar es un brunch sabatino que comienza a las 11 y finaliza a las 15. De esta manera, podés entrar consumiendo un desayuno y finalizar la visita con un almuerzo. Este espacio sorprende por su originalidad. Los muffins, esponjosos y preparados en el momento, son una buena forma de entrar en clima con la propuesta casera. Cuando llega el mediodía, la reposición de platos cambia para volverse constante. El milhojas de papa, los ravioles de tofu y mozzarella y para finalizar la mousse de chocolate o kiwi son elecciones apropiadas.

A unas cuadras de distancia, antes de enfilar hacia el río, hay un paso obligado en la esquina de Sarmiento y Santa Fe. El Bar El Cairo es el emblema rosarino por excelencia. Sentarse en una de sus mesas e imaginar a Roberto Fontanarrosa dibujando ahí es definitivamente inspirador. Este marco cultural es una excelente excusa para degustar uno de los cafés de la variada carta.

Paisaje urbano, naturaleza imponente

Cuando el sol baja su potencia y comienza a despedirse es el momento justo para escaparte a la playa de La Florida en la Costanera, que, con un manso río Paraná de fondo, te da la imagen ideal para fotografiar, entre otras cosas, el larguísimo puente que conecta Rosario con su vecina Victoria. Ver el atardecer es realmente placentero. En medio de ese entorno se encuentra el restaurante Escauriza, justamente en la intersección de la Bajada Escauriza y el Paseo Ribereño, típico sitio elegido por los lugareños y recomendado para los visitantes que quieran comer pescados de río. Durante el día, el lugar cuenta con una increíble vista, ya que se encuentra en altura, y por la noche tiene un encanto y una magia únicos. Lo ideal es llegar temprano para encontrar mesa o realizar una reserva previa. Los platos son abundantes y, si bien se puede comer de todo, la pesca es la especialidad. Algunas de las cosas que no podés dejar de probar son las rabas y los bastoncitos de surubí rebozados, la boga despinada con salsa de puerros o el salmón rosado con salsa de camarones.

Trazar un plan diferente para un nuevo día es posible en esta ciudad. Visitar el Parque Independencia es una gran decisión, sobre todo para un domingo. Ubicado en plena urbe, este gigantesco paseo fue creado por el arquitecto Carlos Thays para conmemorar el centenario de la independencia nacional, en 1910. Museos, fuentes, un lago artificial, colinas y mucho verde forman el marco de este enorme jardín con aire francés, donde se puede practicar todo tipo de actividades recreativas. Si es necesaria una parada para tomar o comer algo rápido, aquí encontrarás los típicos carritos que invitan a un picnic al paso, pero, si contás con más tiempo, puede ser divertido sentarte en el Bar del Lago a disfrutar del paisaje mientras degustás un rico Carlitos, el nombre típicamente rosarino para los tostados con ketchup.

 
Hay calles para quienes disfrutan de las largas caminatas al borde del verde y el agua. Foto: Gentileza Secretaría de Turismo de Rosario

Dulce despedida

Tomar un trago con vista al río es un plan que se disfruta en cualquier época del año. El Restó Flora es un balcón con vista al Paraná que propone un ambiente relajado y una carta con platos innovadores. Además de tomar algo, se puede comer sándwiches originales, sushi y woks. De día o de noche, funciona con la misma mística y agradable atención.

Una buena forma de finalizar el viaje es saboreando los helados que los mismos rosarinos ponen en la palestra como los mejores del país. Seguramente, cerca de cualquier lugar donde te encuentres, vas a poder acercarte a alguno de los locales de la Heladería Esther. Cualquier varietal de chocolate es una elección que no falla.

Es difícil decirle adiós a Rosario sin pensar en cuándo volver. Encantadora por donde la mires, cautiva a los visitantes con nuevas alternativas, pero conservando la magia de esas ciudades que nunca se terminan de conocer.

 
Los bares históricos conservan su mística intacta. Foto: Gentileza Restaurante Escauriza

Cómo llegar
En auto: las conexiones terrestres incluyen las autopistas desde las ciudades de Buenos Aires (300 km), Córdoba (400 km) y Santa Fe (150 km). El puente Rosario-Victoria también se comunica directamente con la provincia de Entre Ríos, atravesando casi 60 kilómetros sobre el delta del Paraná.
En avión: algunas de las líneas que operan en el Aeropuerto Internacional son: Aerolíneas Argentinas (0810-222-86527, aerolineas.com), Sol (0810-4444765, sol.com.ar) y Gol (0810-266-3131, voegol.com).
En ómnibus: la terminal se conecta con distintas ciudades de todo el país. Desde Buenos Aires salen micros cada 30 o 45 minutos y el trayecto demora alrededor de cuatro horas

Dónde comer
Verde Que Te Quiero Verde verdequetequiero.com
Bar El Cairo barelcairo.com
Escauriza escaurizaparrilla.com.ar
Bar del Lago Parque Independencia, (0341) 4252982
Restó Flora Presidente Roca y el río, (0341) 4267887
Heladería Esther estherhelados.com.ar

Agradecimientos: Ente Turístico de Rosario (rosarioturismo.com). Santiago Igarzábal, de la oficina de Prensa y Comunicación de la Secretaría de Turismo de Rosario.

 
 
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