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Viernes 31/05

Cómo aprovechar al máximo las aromáticas en invierno

Las aromáticas son plantas ideales para tener en casa: son lindas, perfuman los ambientes y le dan un toque especial a las comidas, pero suelen ser delicadas y requieren de cuidados especiales, sobre todo en invierno. Algunas no resisten el frío, como la albahaca, y otras sobreviven a las condiciones más extremas. ¿Cuáles se pueden tener a pesar de las bajas temperaturas? ¿Cómo se cuidan?

 
Aprendé a cuidar tus plantas aromáticas del frío. Foto: Corbis

Por Julieta Cuneo

Durante el verano las tuviste en macetas en tu balcón, reparadas del sol y controlando el riego pero ahora, con la llegada de los primeros fríos, muchas de tus aromáticas pueden haber cambiado de aspecto, por lo que es importante que, si querés que sobrevivan al invierno, te tomes un rato para prepararlas.

En primer lugar, hay que distinguir entre los distintos tipos de plantas: las que tienen hojas más fuertes y resistentes, como el romero y la lavanda, están en mejores condiciones de enfrentar las bajas temperaturas, mientras que hay otras como la albahaca, un clásico de los huertos de balcón, que se arruina fácilmente con el frío.

De acuerdo con Beatriz Maselli, dueña del vivero urbano Tierramadre, "tanto en verano como en invierno, lo importante es tener un microclima preparado para que las plantas estén a gusto: tienen que tener buena tierra y luz, y hay que tener cuidado con el sol y el exceso de agua". Para la experta, además, si bien todas las aromáticas son delicadas, cada una tiene sus particularidades de acuerdo en el lugar en el que estén, por lo que es importante observarlas para ir ajustando las condiciones a medida que sea necesario.

Los especialistas coinciden en que las plantas óptimas para tener en tu balcón o terraza durante el invierno son el romero, el orégano y el tomillo mientras que, en el caso de la menta y la albahaca, por nombrar solo algunas, lo ideal es hacerles un espacio dentro de la casa: si en tu cocina tenés una ventana a través de la cual entre mucha luz, por ejemplo, te conviene mudar las macetas a ese espacio.

"En un día con mucho sol, podés sacar las plantas un rato afuera para que se ventilen, pero apenas empiece a hacer frío tenés que acordarte de volver a entrarlas", aconsejó Maselli.

 
Hay algunas plantas que aguantan las bajas temperaturas y otras que necesitan más cuidados. Foto: Corbis

Si, en cambio, no tenés lugar dentro de tu casa o preferís una opción más fácil, una buena forma de simplificar el tema es aprovechar que esta es la época ideal para podar tus plantas, secar las hojas y guardarlas en frascos herméticos. Así, te garantizás tener condimentos al alcance de tu mano durante todo el invierno.

"Las hierbas disecadas son una muy buena opción para incorporar tanto los sabores como las propiedades de las plantas aromáticas dentro de nuestras recetas en el invierno, pero si bien muchos de sus aromas y sus propiedades se mantienen, hay que tener en cuenta que no poseen la misma vitalidad en nutrientes que las hojas frescas", explicó Ginger Ofmann, una chef naturista y amante de las aromáticas.

Ofmann, además, advirtió que, "a la hora de cocinar, es importante tener en cuenta que su uso cambia: hay que picar bien las hierbas secas antes de usarlas para evitar lastimarnos con algún palillo y, a su vez, hay que tener en cuenta que, al estar concentradas por la deshidratación, su sabor se potencia, y se debe usar en una menor proporción que sus análogas frescas".

Otra opción es hacer cubitos de hierbas, llenando cubeteras con hojas recién cortadas y aceite de oliva: después de dejarlas congelar, las podés guardar en bolsas en el freezer y tenerlas listas para usar en sopas, guisos y purés como si fuesen cubitos de caldo.

Por último, también podés poner algunas hojas o ramitos de laurel, tomillo o romero en una botella con aceite de oliva: vas a tener un condimento super aromático e ideal para darle un toque especial a cualquier plato.

"Cuando quiero mimar a mis seres queridos, hago una sopa crema de calabaza y pongo en el centro de la mesa un poco de cada una de las hierbas típicas del invierno, como el romero y el tomillo, con oliva, para que cada uno le agregue la que prefiere al momento de comer". (Ginger Offmann)

 
 
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