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Domingo 19/05

Cómo diagnosticar y tratar la diabetes en los chicos

Son muchos los niños que padecen esta enfermedad y requieren cuidados específicos. A través de un simple análisis es fácil detectarla para encarar enseguida un tratamiento adecuado.

Una detección temprana es importante para el cuidado de tu hijo.  Foto: Corbis

Por Dr. Luis M. Agote, pediatra, MN 80.708

¿Qué es la diabetes?

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que puede ocurrir tanto en niños como en adultos. La enfermedad se caracteriza por producir una alteración en el metabolismo de los azúcares, generando un aumento de los niveles de glucosa que, de no ser tratada, tiene consecuencias graves, incluyendo riesgo de vida.

La insulina es una hormona secretada por el páncreas, que regula los niveles de azúcar en la sangre. La diabetes se produce cuando se afecta la secreción o acción de la insulina.

Diabetes tipo 1

Si hay una ausencia en la secreción de la insulina por destrucción de células del páncreas, se trata de diabetes tipo 1, que es habitualmente una enfermedad que comienza en la infancia. En este tipo de diabetes los niveles de insulina están muy disminuidos o ausentes. Ante la ausencia total de insulina, se desencadena un cuadro grave llamado cetoacidosis, con niveles de acidez glucosa y cetonas muy elevados, acidez extrama ne la sangre y alteración de los niveles de sodio y potasio.

Diabetes tipo 2

Si hay una resistencia de las células a la acción de la insulina, se trata de diabetes tipo 2, en la que los niveles de la hormona están aumentados, aunque su acción está disminuida.

Como consecuencia del aumento excesivo de los niveles de azúcar en la sangre se generan muchos problemas agudos y también a largo plazo, como pérdida de azúcar por la orina, que arrastra gran cantidad de agua y genera aumento de la producción de orina, aumento de la sed y del apetito, deshidratación y pérdida de peso. El comienzo de la diabetes tipo 2 se da en la adultez, sin embargo, en los últimos 20 años se ha observado un aumento de casos de diabetes de tipo 2 en los chicos, debido a la epidemia de sobrepeso y obesidad que se observa en todos los países, particularmente en los de Occidente.

¿Cómo saberlo?

No es difícil diagnosticar si el médico sospecha de los síntomas. Para ello es necesario hacer un análisis de sangre y orina. El hallazgo de niveles de glucosa por encima de los niveles normales y la presencia de glucosa y cetonas en la orina hace el diagnóstico de diabetes. En ocasiones y para confirmar el diagnóstico, se realiza un estudio llamado prueba de tolerancia oral a la glucosa.

¿Qué hacer?

El tratamiento depende del tipo de diabetes. En la diabetes tipo 1, es necesario rehidratar al paciente y administrar insulina en forma inyectable, para estabilizar rápidamente los niveles de glucosa y corregir la cetoacidosis. En la diabetes tipo 2, se utilizan medicamentos por vía oral que aumentan la sensibilidad de los tejidos a la insulina. En todos los casos, es necesario cumplir con una dieta estricta y balanceada según las indicaciones de una especialista en nutrición, hacer ejercicio y controlar los niveles de glucosa varias veces al día, tomando una muestra de sangre y orina en un frasco.

La importancia del tratamiento

Si la enfermedad progresa, puede haber deshidratación, dificultad respiratoria, decaimiento, alteración de los niveles de conciencia, coma y muerte si no se trata. A largo plazo y especialmente si no es bien controlada, la diabetes produce un envejecimiento acelerado de los vasos sanguíneos, con aterosclerosis y riesgo de enfermedad cardíaca a edades tempranas, daño de la función renal con necesidad de diálisis, de la visión con riesgo de ceguera, afectación de los nervios periféricos, úlceras en la piel y riesgo de amputaciones. Los síntomas agudos son más típicos de la diabetes tipo 1 y los crónicos pueden ocurrir en ambos casos, si no hay buen control de la enfermedad.

 
 
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