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Lunes 21/01

En qué piensan los millennials, los jóvenes entre 9 y 30 años

Se los conoce con esta denominación, forman parte de las generaciones venideras; aseguran por amplia mayoría y sin distinción de ubicación en el globo terráqueo, que la economía y el futuro laboral son sus principales preocupaciones

 
Foto: Archivo
Por Verónica Salatino

La economía es la preocupación número uno para los Millennials", dispara un estudio de campo realizado por Viacom entre los jóvenes de 9 y 30 años de todos los continentes, que incluyó a 24 países entre los que estuvieron Argentina, Australia, Brasil, China y hasta Turquía, por sólo mencionar algunos. Así, según este informe, el 68% de los 11.300 encuestados entre junio y julio de 2012 aseguró que su principal inquietud es la economía, ya que muchos de ellos se sienten afectados por la crisis económica actual de algunos países. De hecho, el porcentaje supera el 80% en los casos de España, Italia y Grecia. Pero, más allá de esta incertidumbre, se consideran personas felices y optimistas: el 76% se asumió "muy feliz" y Argentina, México y Brasil tienen a los jóvenes más felices de toda Latinoamérica.

Sin embargo, no todos coinciden con los resultados de esta encuesta global. "Mi visión respecto a esta generación es algo más escéptica que lo que se desprende de la investigación", dice el licenciado Alejandro Schujman, autor entre otros del reciente libro Es no porque yo lo digo. Padres rehenes de hijos tiranos. Y continúa: "El imperio de la tecnología, la cultura de la inmediatez, el desarrollo de la afectividad como elemento cada vez más complejo… No creo que sea una generación que elige libremente, sino más bien que se adapta y resuelve a partir de habilidades y temores que los invaden sin ser conscientes. En definitiva, se han reforzado en las fortalezas y debilitado en las carencias, en una homeostasis que apunta a sostener la creencia de una ‘felicidad líquida’, parafraseando a (Zygmunt) Bauman".

Es que, según el estudio de Viacom, la tecnología no definiría a este amplio grupo, aunque la reconocerían como un vehículo. "Un Millennial diría: ‘La tecnología no me hace quien soy. Me permite ser quien soy’. La tecnología refuerza las relaciones y juega un papel importante para mantener la felicidad y ampliar horizontes", explica el informe. Así, tres cuartas partes de los jóvenes encuestados creen que las redes sociales poseen un efecto beneficioso en las relaciones con los amigos, mientras el 73% dijo que el acceso a internet cambia la percepción que ellos tienen del mundo.

Futuro cercano

A la hora de pensar en los tiempos venideros, surgen las preocupaciones. La inseguridad laboral los asusta bastante , al punto tal que anteponen el desempleo al hambre mundial, al responder por los temas que quisieran ver resueltos ya mismo. De hecho, el 49% cree que la situación alrededor de la ausencia de trabajo seguirá empeorando. Esta creencia, entre otras cosas, los lleva a aceptar, en un 78% de los casos, un trabajo con salario mínimo antes que estar desempleados; una respuesta tal vez poco común entre los jóvenes, aunque más escuchada entre los adultos. Más aún, el porcentaje que cree que en un futuro ganará más dinero que sus padres es de tan sólo un 25%.

"Creo que a los jóvenes les empieza a preocupar la economía y lo laboral cuando están por salir al mundo adulto. Mientras son adolescentes y están envueltos en sus temas, eso no es prioridad para ellos", dice la licenciada Gisela Holc, miembro de Hémera, Centro de Estudios del Estrés y la Ansiedad. "Los jóvenes son idealistas. Tienen ideas, ideales, valores que sostienen en abstracto y que muchas veces cuando maduran y tienen que hacerse cargo de la vida real no pueden compatibilizar. Por ejemplo, hablan del bien al otro, de despojarse de lo material, de solidaridad cuando esa solidaridad es a costa de la plata de papá, pero cuando es de su propio ingreso o bolsillo, ya no es tan así", polemiza la psicóloga.

Sin embargo, Schujman cree que ellos hacen pie en el plano profesional como intento compensatorio de la flaqueza en el mundo afectivo. "Aquellos que logran atravesar la rompiente y el obstáculo de la precarización de los primeros empleos, hacen del desarrollo profesional su meta más valiosa en el proyecto de vida", insiste el psicólogo, para quien hay dos grandes grupos: aquellos que, reforzando los lazos familiares, permanecen en estado endogámico perpetuándose en la adolescencia (algo que él mismo catalogó como "los Ni-Ni": ni trabajan ni estudian); y aquellos que refuerzan el aspecto profesional como recurso adaptativo en relación a lo difícil que se les hace armar un mundo afectivo sólido.

"Es común ver hombres y mujeres de menos de 30 años que han desarrollado carreras meteóricas en el plano profesional. Sin embargo, no han disfrutado en absoluto de los logros parciales. Es como quien se lleva manjares a la boca sin siquiera masticarlos", refuerza el especialista.

¿Soy feliz?

Más allá de todas sus preocupaciones, los Millennials se confiesan felices, sobre todo si pueden compartir tiempo con la familia. Esto es seguido por las amistades, que incluyen tanto las reales y cara a cara como las virtuales. "Hay una tendencia entre los Millennials a tener un círculo pequeño de amigos en la vida real, en comparación con los amigos que tienen on-line, los cuales son muchos", asegura el estudio, según el cual tienen un promedio de 200 de ellos en forma virtual.

Escéptico sobre esta declaración de felicidad, Schujman dice: "Yo siempre pregunto en mis charlas con jóvenes que levanten la manos quiénes tienen más de 50 amigos en el Facebook. Todos lo hacen. Pregunto a continuación quiénes han tenido más de 50 amigos en su último festejo de cumpleaños. No hay manos levantadas". Y refuerza: "Creo que viven la vida como si fuera una montaña rusa, se aturden en la vorágine del desarrollo económico, pero la soledad suele ser un problema que se manifiesta de manera ego sintónica. Esto es en armonía con el yo, y disfrazándose de elección, cuando creo que es un mal de nuestros tiempos y una imposibilidad de estos jóvenes".

Otro punto que discuten los especialistas sobre el informe es el que asegura que se trata de jóvenes que piensan más en el nosotros que en el yo, es decir, son más inclusivos. Así, por sólo mencionar uno de los datos, el 93% a nivel mundial cree que es su responsabilidad tratar a todas las personas con respeto, independientemente de su raza, sexo, religión, tendencia política u orientación sexual. "Estoy de acuerdo con que son más inclusivos. Tienen menos prejuicios sociales, no discriminan y tienen mentes abiertas", coincide Holc. Más pesimista, Schujman asegura que, al revés de lo que explica el estudio, hay cada vez más familias con graves problemas de comunicación que familias unidas.

"A pesar de los pesares, soy un ferviente optimista y hay jóvenes de esta generación que logran combinar con sabiduría el equilibrio entre uno y otro plan de vida, los afectos como eje y desde ahí el crecimiento en lo profesional y laboral, la mezcla justa entre lo virtual y lo real", concluye el especialista en estos temas.

 
 
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