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Viernes 04/01

Fiesta de pañales, ¿de qué se trata esta moda?

El baby shower ya se instaló en nuestro país; celebrar la inminente llegada de un hijo con una reunión, que incluya amigas, ambientación acorde, juegos, cosas ricas y regalos es la nueva cita en la agenda de toda futura mamá

 
Foto: Archivo
Por Verónica Salatino



Están las empresas que planifican y organizan las bodas, las que resuelven cumpleaños, las que se encargan de eventos empresariales y las que se dedican a los baby showers. Sí, la fiesta de pañales llegó para quedarse y una muestra de ello es la aparición en el mercado de especialistas en la materia. Es que traer un hijo al mundo es tal alegría, que lo mínimo que podemos hacer es celebrarlo.

¿No sabés de qué te hablamos? ¿En tu época apenas si te regalaban los escarpines y el huevito para el auto cuando el niño ya había visto la luz solar? Pues bien, eso ya fue. Lo nuevo es realizar un evento para celebrar la maternidad y esto incluye comida, regalos, mimos, juegos y muchas sorpresas. Eso es un baby shower, ¿o no? "Esta definición es acotada, ya que el baby shower es mucho más que eso. Es emoción, felicidad, el momento ideal para celebrar esta nueva vida, donde la futura mami se deja mimar y de esa forma le transmite al pequeño bebé todo el amor de la familia y amigos", dice Antonella Di Pietro, autora del libro Baby Shower y coordinadora de este tipo de eventos desde hace ya cinco años, cuando el festejo típico norteamericano comenzó a llegar al país.

Pasos a seguir

Si estás embarazada -o una amiga o familiar lo está- y querés organizar una fiesta de pañales, hay algunas normas que deberías seguir. En primera instancia, tenés que esperar hasta el tercer trimestre, preferentemente al mes siete, para que esté más cerca de la llegada del bebé, pero a la vez la mamá esté cómoda con su panza.

"Es un evento muy femenino que, generalmente, se realiza a modo de sorpresa", cuenta Di Pietro. Pero ya sea que la homenajeada contrate el servicio o que lo hagan sus allegadas, lo principal es identificar los gustos de la futura madre para así realizar toda la ambientación y catering de acuerdo a esos antojos que la acompañaron durante los últimos meses.

"La duración es de dos a tres horas, durante las cuales desarrollamos un timing divertido para que las invitadas disfruten de una rica merienda -ya que, generalmente, se hace a la hora del té-, mientras juegan y miman la pancita", dice la organizadora de estas celebraciones, que volcó su experiencia en un libro.

Además de comida, no pueden faltar los juegos. Y éstos, por supuesto, tienen que estar relacionados con el futuro nuevo integrante de la familia, la panza, la madre y, por qué no, el padre también. Lo más importante es que la actividad incluya a todos los invitados por igual. Cambiarle los pañales a un bebote, medir la panza, hacer una lotería o bingo temático pueden ser buenas ideas, a las que Emilce del Río, asesora de imagen y organizadora de eventos, recomienda sumarle premios sencillos como juguetes, velas, adornos o accesorios.

Si no querés contratar un catering, la mejor manera de resolver el asunto es entre todas. "Si se realiza por la tarde, es ideal una merienda en la que quien organiza se encargue de las infusiones y la comida, o cada invitada lleve tortas, tartas y saladitos para compartir", agrega Del Río.

Invitados con regalo

Está prohibido -prohibidísimo- llegar con las manos vacías. "El significado de ‘shower’ es ‘lluvia’", recuerda Di Pietro. Y en este caso, se trata de una lluvia de regalos que la especialista prefiere dejar para el final, momento en el que la emoción es perfecta para darle cierre al evento. "Indicamos que cada regalito se acompañe con una tarjeta en la que escriben una anécdota con la futura mamá o cómo se enteraron del embarazo. Es un momento emotivo y gracioso, según la tarjeta. Y luego se abre cada presente y se va formando un gran ajuar para el bebé", suma Di Pietro.

Si te preguntás qué regalarle, hay varias opciones. Si se trata de un baby shower planeado, lo mejor es que la madre haga una lista de regalos y así todas están al tanto de lo que precisa. Y si ella no sabe de la celebración porque es sorpresa, dependerá entonces del ingenio de la organizadora para sacarle esa información y hacerla circular entre las participantes. En cuanto a quiénes participar, no pueden faltar los familiares, ni las amigas, ni las compañeras de trabajo o estudio pero, a diferencia de otras fiestas, ésta suele ser íntima por lo que la lista debe ser selectiva. Si el baby shower es mixto, hay que sumar a las parejas de amigos que comparten momentos con ambos padres. "Nosotros recomendamos, en el caso de que el papá del bebé quiera disfrutar del festejo, que antes de que lleguen las invitadas se tomen fotos con el lugar decorado y que regrese para el momento de los regalitos", dice la autora de Baby Shower.

Experiencias

"Cuando Romina, la futura tía y madrina de Lucca, nos convocó para el armado del candy bar, la decoración en general y los juegos del baby shower, lo primero que hicimos fue definir colores y el motivo que distinguiría a este evento. A partir de esto, continuamos con el diseño de la gráfica para las golosinas personalizadas y para los juegos que se iban a llevar a cabo", cuenta Mariana Donato, de DC Ambientaciones para eventos, sobre una de las tantas experiencias que recuerda. Actividades como sopa de letras, quién toma más rápido la mamadera o quién viste más rápido al bebé fueron parte de los juegos que organizaron para este festejo en el que Romina, la tía, tomó las riendas de la cocina libre de gluten.

"Lo organizamos en un mes y medio, y yo me encargué de preparar las galletas decoradas (ositos, corazones, estrellitas), todo en tonos verde manzana y celeste pastel. También hice los budines, cupcakes, bizcochuelo, alfajorcitos de maicena y mini lemon pies. Como Mariela, la mamá de Lucca, es celíaca, preparé una versión libre de gluten de todo", recuerda Romina, quien, para alivianar el trabajo, encargó los souvenires a una empresa. "Llegado el día pensamos que lo más duro había sido el mes de preparación de todo, pero realmente el armado de las mesas y la decoración nos llevó dedicación, hasta los más pequeños detalles", advierte para desprevenidas.

Así, entre el curso de preparto, las ecografías y la decoración del cuarto del bebé, las embarazadas se hacen un huequito a la hora del té para celebrar el final de una etapa de sus vidas, pero también el inicio de otra llena de amor. Y de paso, ¡distraerse para bajar la ansiedad!

 
 
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