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Sábado 22/12Mascotas: cómo vivir unas Fiestas sin sustos
El uso de la pirotecnia repercute en los animales: es importante tenerlo en cuenta para festejar fin de año sin interferir con el bienestar de las mascotas; diversión, luces y todos contentos.

Cuando termina el año, todos tenemos ganas de celebrar. Es una época de brindis, de encuentros y de festejos. Diciembre es un mes en el que todo se tiñe de Navidad, las luces, los arbolitos y los adornos son parte del espíritu tradicional de las fiestas. También aparecen, ligadas a las Fiestas, imágenes de fuegos artificiales y se multiplican los puestos que venden pirotecnia para despedir el año que se va.
Lo que a veces no pensamos es que la pirotecnia no sólo es peligrosa para quienes la manipulan, sino que también es un problema para las mascotas. Las Fiestas son uno de los períodos que más trauma despierta en los animales. Si bien no todos manifiestan el mismo comportamiento, y los que están más acostumbrados tal vez no demuestren un malestar, pueden estar sufriendo en silencio un gran estrés. Ésta es una época del año en la que muchos animales tienen conductas inusuales y se registran muchos episodios de ansiedad y agresividad. En general, es una problemática que afecta más a los perros que a los gatos, porque los felinos suelen elegir ellos mismos un lugar tranquilo donde quedarse hasta que finalicen los estruendos. Algunos perros se escapan de sus casas y llegan incluso a poner en riesgo su vida o la de otros animales o seres humanos. También puede pasar que corran detrás de los petardos lastimándose a sí mismos o que se desesperen por encontrar un refugio (debajo de la cama o del sillón, por ejemplo). Temblores, respiraciones agitadas y vocalizaciones son algunos signos que aparecen y que pueden desaparecer al terminar los estímulos o pueden prolongarse, llegando a dejar secuelas en el comportamiento que luego desencadenen una fobia.
Para los perros, el principal problema es que no logran comprender qué es lo que está pasando. Al no tener comprensión del evento, los ruidos y luces les hacen suponer que están en peligro y entonces intentan escapar. Todo ruido les significa un potencial riesgo físico. Al no poder hacerlo (porque están dentro de una casa o en un espacio cerrado), entran en un estado fóbico.
Para muchos dueños, la solución es sedarlos, pero no siempre es lo mejor, porque con las famosas gotitas sedantes el animal se asusta pero no puede moverse, y eso aumenta su ansiedad. Los propietarios al no ver moverse a su animal suponen que está bien, pero no es así.
Para un comienzo de año sin pirotecnia
Organizaciones proteccionistas están convocando vía Facebook y otras redes sociales para celebrar de manera diferente estas fiestas: en vez de usar petardos, la propuesta es lanzar un globo con un mensaje que te gustaría que alguien reciba. Así, no sólo protegemos a los animales, sino que también lanzamos mensajes alegres para quien los encuentre.
Si tu perrito es todavía cachorro y estás por afrontar su primera experiencia con estruendos, Ricardo Bruno -médico veterinario y especialista en conducta animal- recomienda ignorarlo cuando se asusta y no consolarlo ni retarlo: "Generalmente los animales tratados así en sus primeras experiencias se habitúan a los ruidos y no les temen". Si el animal ya tiene el problema y es fóbico, lo mejor es hacer un tratamiento conductual conocido como Desensibilización Sistemática y medicar al animal con algún antifóbico. "Yo particularmente trabajo con un CD de audio con ruidos de pirotecnia que les entrego a los propietarios para que mucho antes de las fiestas, todos los días pongan el CD para que el animal vaya desensibilizándose o habituándose (según el caso) a este tipo de ruidos", afirma Bruno.
Lo mejor es prepararle al animalito un espacio donde pueda estar solo y cuanto más cerrado y oscuro sea el lugar elegido, mejor. Un buen ejemplo es dentro del placard o una habitación pequeña. También puede dejársele algún tipo de juguete para perros que puedan morder y canalizar la ansiedad que les genera el problema. Debe ser un lugar tranquilo, en lo posible oscuro y donde el perro esté acostumbrado a estar. Lo mejor siempre es comenzar a asesorarse antes de que lleguen las Fiestas y no buscar una solución el 24 a la tarde.
ASESORARON: DR. RICARDO LUIS BRUNO, MÉDICO VETERINARIO (UBA), ESPECIALISTA EN COMPORTAMIENTO ANIMAL.
Para mejorar el bienestar de tu mascota durante las Fiestas
FUENTE: Royal Canin





