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Viernes 02/11

¿Con quién dejo a mi bebé cuando se termina la licencia?

Después de la maternidad, en algún momento hay que volver al trabajo; ahí surge el dilema: ¿qué hacer con el bebé? ¿Quién lo cuidará mejor? ¿Las abuelas, una guardería, una niñera?

Foto: Archivo
Por Verónica Salatino



Ya pasaron los tres meses de licencia posparto. Tal vez, incluso, hasta transcurrieron seis o más. Pero la vuelta al trabajo ya no se puede seguir extendiendo y a la angustia de despegarte de tu bebé por muchas horas se le suma el pánico por dejarlo en las manos inadecuadas. Las abuelas siempre son una opción salvadora, pero tal vez para algunos ratitos de mimos. Sin embargo, si de dejar a nuestro hijo a diario se trata -y por largas horas- quizás no sean la mejor alternativa. Ellas los malcrían (¡como debe hacer toda abuela, claro!) y la educación, entonces, comienza a complicarse.

Contratar a una niñera podría ser un camino intermedio. Tu hijo sigue en su hogar, vos podés llamar a cada rato y hasta, si tenés miedo, caerte de sorpresa o enviar espías amigables (padres, hermanos, amigos) para que estés más tranquila. Por otro lado, tu hijo sigue posponiendo el inicio de su socialización y, obvio, se le suma el miedo de abrirle la puerta de tu casa (¡y ni qué hablar de confiarle a tu hijo!) a una persona extraña.

Los jardines maternales son una tercera vía. Los niños interactúan con otros de su misma edad, comienzan a salir de casa y a ser estimulados de un modo diferente al que lo hacemos en casa. Si bien también implica dejarlo en manos de gente extraña, el marco institucional suele dar un poco más de tranquilidad.

¿Qué dicen los expertos?

"Sin lugar a dudas, lo mejor para un niño pequeño es estar con su mamá. Hoy sabemos que por cuestiones económicas o de desarrollo profesional es necesario encontrar alternativas para su cuidado. En este sentido, un jardín maternal -un lugar donde no sólo cuiden al chico como sucede en una guardería que, recordemos, proviene del término "guardar"- donde lo estimulen y lo eduquen integralmente se constituye en la opción que una familia debería elegir", explica la licenciada Gabriela Gamallo, directora educativa de Diálogos Emprendimientos Educativos. ¿Por qué es ésta una buena alternativa? Porque el desarrollo cognitivo y emocional de los pequeños se produce durante los primeros años de vida e, incluso, desde antes del nacimiento. "Por eso es fundamental trabajar con el bebé en programas de estimulación integral", agrega Gamallo. Si bien Gabriela Fujimoto, especialista Senior de Educación de la Organización de Estados Americanos (OEA), coincide con la elección del jardín maternal, aclara: "Si existe la oportunidad de dejar al niño en el hogar con alguien de confianza, es preferible hacerlo, ya que el lugar más privilegiado desde la primera etapa de su vida es su propio ambiente, su casa. Si no hay tal alternativa, debemos preparar al bebé y prepararnos como padres para llevarlo a un jardín maternal. Pero antes tenemos que saber cuáles son las condiciones en que se encuentra el lugar, quiénes lo van a atender, qué tipo de orientaciones pedagógicas, sociales y emocionales desarrollan en ese centro para que así ganen el niño y la madre".

Consejos útiles

  • Si dejás a tu hijo en un jardín maternal, es importante que te extraigas leche, de tal manera que durante el día puedan entibiarla y dársela. Así, el período de transición de tu hijo es menos crítico.
  • A la hora de elegir la institución, estudiá bien las condiciones edilicias (funcionalidad y seguridad), las condiciones afectivas y profesionales de quienes estarán a cargo de tu bebé, y que el proyecto educativo tenga en cuenta la educación integral del niño en sus diferentes etapas, así como la integración de la familia en todo momento.
  • Estimulá los sentidos de tu bebé: la audición (ponele música de diferentes ritmos y estilos, pero además cantale, hablale y contale lo que vas haciendo), la vista (mostrale objetos de distintas formas y colores, que provocan que los siga con su mirada, o exponelo a láminas con pinturas), el tacto (hacelo tocar las comidas. No es igual una papilla que una gelatina o un yogur, tanto en textura como en temperatura).
  • No sobreexijas ni estreses a tu hijo. El niño, desde su nacimiento,debe tener tiempo para todo: la escuela o el jardín, la familia, los amigos, los deportes, el ocio. De esa manera crean, inventan, producen y, básicamente, crecen. "lo mejor para un niño pequeño es estar con su mamá, pero hoy sabemos que por cuestiones económicas o de desarrollo profesional hay que buscar alternativas para su cuidado".

Dudas básicas

Okey. Ya tomaste la decisión y vas a retornar a trabajar, pero las cuentas empiezan a danzar en tu mente. Tratás de encontrar la solución para irte la menor cantidad de tiempo posible de tu casa, pero que, a la vez, te alcance el dinero del sueldo. El empleo part time empieza a seducirte, pero las boletas a pagar te persiguen y sentís que estás entre la espada y la pared. ¡A no desesperarse!

Gamallo asegura que lo importante no es cuánto tiempo estés con tu bebé sino la calidad del mismo (y no es sólo una frase hecha). "Una mamá puede pasar pocas horas del día con el niño, pero aprovecharlas a

máximo. Puede jugar con él, hablarle y realizar las actividades cotidianas disfrutando de estar juntos. No hay un tiempo mínimo o máximo", explica. Y para que la culpa se diluya por completo, Fujimoto agrega un dato: "Hay estudios que demuestran que son de mejor calidad los momentos de la madre que trabaja que los de la madre que permanece en el hogar".

¡Atentas!

Instinto de madre, presentimiento o como quieran llamarlo. Muchas veces nosotras sabemos qué le está pasando a nuestro hijo sin necesidad de que él nos lo diga abiertamente. Pero, más allá de lo que nos late, hay signos a los que debemos estar atentas. Esto es: si bien vas a tomar todos los recaudos antes de dejarlo con un extraño -o con varios-, no por eso vas a desentenderte del asunto. No hay que bajar la guardia. Sin paranoia, pero alertas.

"Se debe prestar atención a la sonrisa, el comer y dormir de los niños. Esto, más allá de que en el momento de la adaptación puedan ocurrir modificaciones que luego deberían regularizarse", aconseja la directora de Diálogos Emprendimientos Educativos ante la pregunta sobre qué signos deberían llamarnos la atención para que nos demos cuenta de que algo no está funcionando como corresponde en nuestra ausencia.

Pero no sólo hay que estar alertas al estado de salud, tanto dentro como fuera del hogar. Hay otras recomendaciones que deberías tomar en cuenta. Por ejemplo, sacarlo de tu casa desde pequeño es algo que, aunque te dé pánico, debés hacer. De esa manera el chico se expone a diferentes ambientes.

¿Y si trabajo en casa?

¡Afortunada! ¿Sos de las que lograron independizarse o, en su defecto, convencieron a su jefe de que podés hacer tu trabajo de la misma manera -y hasta mejor- si te quedás en tu hogar? Te felicitamos, pero no creas que ésa es la gran solución. Es mejor, claro está, pero en definitiva la idea es que trabajes. Y el hecho de que estés en tu casa cual fantasma, sin poder ocuparte de tu hijo y agarrándote la cabeza porque no podés concentrarte ni en una cosa ni en la otra, no suena a salida acertada. Por eso, si trabajás desde tu hogar, hay varias cosas que podés hacer. Si tenés la libertad suficiente, lo mejor es aprovechar los momentos de sueño de tu hijo para hacer tus cosas. Sin embargo, no siempre es posible esto.

"El tiempo en que el bebé está con la mamá, debe ser la misma madre quien arme las actividades de estimulación. Cuando hay un buen vínculo, éstas y los juegos surgen naturalmente. Pero si la mamá va a estar trabajando en casa, otra persona debería ocupar, por esas horas, el lugar de motivador del niño", recomienda Gamallo. Sí, aunque no pongas ni un pie afuera de tu hogar, si vas a estar ocupada con algo tan importante como tu trabajo, por el bien tuyo, el de tu hijo y el de tu empleo, buscá ayuda extra. En definitiva, del bienestar de los niños se trata. Por eso, sacudite de encima la culpa por no poder estar full time con tu bebé y tomá decisiones inteligentes. Tu hijo te lo agradecerá.

 
 
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