Familia
Martes 22/05Embarazo mes a mes: el octavo
Ya en la recta final, a poco de entrar a la sala de partos, todavía quedan cosas por tener en cuenta, aprender y experimentar; el doctor José Alberto Allami, obstetra de Maru, nos cuenta todo.
Cómo lo vive Maru, en primera persona
"Ya empiezo a tener contracciones y debo tomar medicación para disminuirlas. Se me pone la panza muy dura, tengo insomnio y acidez, y debo cuidarme muchísimo en las comidas. Como poco y muy sanito. Suelo tener molestias en la zona de la ingle y eso hace que sienta dolor al caminar. Y también empiezo a tener calambres. Pero, la verdad, aunque te cuento todos estos malestares, vivo este embarazo tan plenamente que no parece que sea el octavo. En cuanto al curso preparto, es re importante que lo hagas, pero te confieso que yo con tantos partos ya no lo hago más (aunque el Dr. Allami me pide que sí). Al llegar a la clínica le digo a la partera que me recuerde ciertos tips básicos del pujo y empiezo el parto".
Durante el octavo mes, además de continuar con los controles habituales en el consultorio (que ahora deben multiplicarse: si antes ibas una vez por mes, ahora debés visitar a tu obstetra cada dos o tres semanas), tenés que tener en cuenta algunas cosas. Es común que se presenten contracciones. "Son esperadas; hasta una por hora o cada dos horas, es normal", dice el doctor José Alberto Allami, obstetra de Maru y especialista en imágenes. "También se puede presentar calostro (secreción por los pezones) ya que forma parte de la maduración de las mamas", suma el médico, quien advierte, además, que en este momento aparecen con más frecuencia las molestias en el bajo vientre, cerca del pubis, porque el bebé tiende a girar y a ubicar la cabeza en posición para el parto.
¿Más dolores? Sí. Los de espalda también son comunes en esta etapa y a eso le tenés que sumar la retención de líquidos al nivel de los tobillos. "Con levantar un poco las piernas o hacerse algún drenaje linfático, puede mejorar", dice Allami.
Si tenés insomnio, aunque no sea algo constante, tenés que saber que es probable que aumente. La presencia de oleadas de calor es otra de las características del octavo mes, así que no te asustes si en días de bajas temperaturas vos estás bien con una remerita.
En cuanto a los controles químicos, el obstetra te tiene que solicitar una evaluación cardiológica, la última rutina de análisis de sangre y tenés que aplicarte la vacuna antigripal y la vacuna contra el tétano, la tos convulsa y la difteria, que acaban de lanzar en el calendario vacunatorio (también podés aplicártela un poco antes, a partir del quinto mes).
¿No empezaste el curso de pre-parto? Ya es tiempo. "Es muy interesante porque en las charlas no sólo explican la gimnasia para parir sino que se habla desde el aspecto psicológico, emocional, físico y todo lo que la mamá y el papá pueden vivenciar en esta última etapa del embarazo, del parto y del puerperio", explica Allami, quien remarca que es en este momento cuando hay que tener una charla con el neonatólogo o pediatra, para ir eligiéndolo.
Como siempre, debés seguir cuidando tu alimentación y la hidratación y poniéndote mucha crema en la piel, sobre todo en la panza, los pechos y los pezones. Consejito: usá ropa y calzado cómodos y no te olvides de elegir tu lugar de internación, previa charla con tu médico. ••





