Familia
Viernes 27/04Enfermedades que vienen con el frío, cómo prevenirlas
Las afecciones respiratorias son las primeras en aparecer en los más chicos con las bajas temperaturas; una de las más comunes es la bronquiolitis, te contamos los síntomas para, así, poder detectarla a tiempo

A partir de este mes, aparecen muchas enfermedades virales epidémicas típicas de los meses fríos. La bronquiolitis es una de las más frecuentes y de las que pueden afectar seriamente la salud de los bebés. Es una de las causas más comunes de hospitalización en la época invernal.
La bronquiolitis es una enfermedad que afecta las vías respiratorias bajas de los menores de dos años, produciendo tos, dificultad respiratoria, dificultades para la alimentación y el sueño y, frecuentemente, fiebre. La enfermedad comienza con síntomas similares a los de un resfrío común, con fiebre, mucosidad, obstrucción en la nariz y poca tos. Pocos días después se agrega broncoespasmo, que se manifiesta con aumento de la tos, al comienzo seca y luego productiva, dificultad creciente para respirar, que se nota en el movimiento respiratorio aumentado en el abdomen y hundimiento de las costillas y parte baja del cuello, y en ocasiones se escuchan silbidos con la respiración. Como consecuencia de la dificultad para respirar, el bebé puede tener dificultad para comer y dormir, con irritabilidad creciente. El color de los labios es rosado en casos leves, pero puede ser pálido o incluso violáceo en cuadros más severos.
¿Cuáles son las causas?
La causa de la bronquiolitis es una infección viral, principalmente el virus sincicial respiratorio. También puede ser causada por otros virus, entre ellos el de influenza (gripe). El contagio casi siempre se produce a través de secreciones respiratorias de toses o estornudos de otras personas. También puede contagiarse a través del contacto con las manos de otro individuo. El amamantamiento es un factor protector contra la enfermedad, y ésta ocurre más frecuentemente cuando los bebés concurren a la guardería o tienen hermanos mayores que van a jardines o colegios. También cuando hay fumadores en la casa o antecedentes de asma en la familia. Si la enfermedad se repite muchas veces, es necesario descartar otras enfermedades desencadenantes como malformaciones vasculares, aspiración de un cuerpo extraño a la vía aérea o reflujo gastroesofágico.
El diagnóstico es clínico. Si el bebé está internado, ocasionalmente se necesita hacer una radiografía del tórax para descartar complicaciones como neumonía, si hay fiebre alta, o un estudio para identificar el tipo de virus que produce la enfermedad.
¿Cuál es el tratamiento?
Como en la mayoría de las enfermedades virales, no existe un tratamiento específico para la bronquiolitis. Las medidas terapéuticas son de sostén mientras el bebé se recupera. Se indican antitérmicos para la fiebre, nebulizaciones frecuentes con broncodilatadores para aliviar el broncoespasmo y posición semisentada para ponerlo a dormir. Se recomienda alimentarlo con tomas más frecuentes y de pequeño volumen, para no empeorar la dificultad respiratoria. Si ésta va en aumento se indican corticoides y, si el bebé requiere oxígeno, es necesario internarlo para que lo reciba en el hospital con control médico continuo. Si debido a la dificultad para respirar el paciente no puede comer adecuadamente, se coloca una sonda nasogástrica para alimentarlo y mantenerlo bien hidratado. La kinesioterapia respiratoria es otro tratamiento efectivo y muy utilizado para ayudar al bebé a expectorar las secreciones y disminuir la tos y la dificultad respiratoria.





