Familia
Miércoles 25/04Mitos y verdades sobre el resfrío
Se trata de de la enfermedad infecciosa más común, que ataca a todo tipo de personas sin importar la edad; en los chicos de edad escolar y, sobre todo, preescolar aparece con mayor frecuencia
¿Qué es?
El resfrío es la enfermedad infecciosa más común, y afecta a personas de todas las edades. Los síntomas habituales son la congestión de las vías aéreas superiores, con secreción mucosa clara y abundante, estornudos y obstrucción que dificulta la respiración por la nariz. Son frecuentes la picazón o dolor de garganta o cabeza (en general leve), fiebre baja y algo de tos. La mucosidad puede normalmente tornarse más espesa por pocos días y finalmente desaparece sin secuelas. En total, dura alrededor de siete días y se resuelve espontáneamente.
Aunque puede ocurrir a lo largo de todo el año, es más frecuente en los meses de invierno. Es común que un bebé o niño preescolar tenga seis a ocho resfríos por año, especialmente si concurre a guardería o jardín de infantes , o si tiene hermanos mayores. El resfrío comparte síntomas con otras enfermedades frecuentes como la rinitis alérgica, pero ésta ocurre en otra época del año (otoño o primavera), generalmente hay antecedentes familiares de alergia, la secreción nasal es clara y persistente por más tiempo y no hay fiebre.
¿Cuáles son las causas?
La causa del resfrío es una infección viral. Los causantes más comunes son rinovirus y coronavirus. Menos comunes son el adenovirus, parainfluenza y virus de gripe (influenza), que en general dan enfermedades más severas, aunque en adolescentes y adultos pueden dar una enfermedad leve similar al resfrío común. El clima frío o el "enfriamiento", mencionados frecuentemente como causa del resfrío, predisponen a contagiarse e infectarse por un virus pero no son la causa de la enfermedad.Los virus que causan resfrío se contagian fácilmente de persona a persona a través de contacto directo (beso, saliva, estornudos, tos o contacto con las manos) o en algunos casos por contacto con superficies contaminadas por secreciones que contienen el virus (picaportes, muebles,cubiertos o vajilla).
Las repetidas infecciones pueden generar anticuerpos específicos para algunos virus y pueden proteger de futuros resfríos por esos virus en particular. El problema es que al existir cientos de tipos distintos de cada virus y algunos de ellos cambiar su estructura todos los años, es común no tener anticuerpos para todos los tipos de virus y por lo tanto contagiarse. De todas maneras, la repetición de resfríos y el paso de los años hacen que con la edad la frecuencia de enfermedad vaya bajando.
¿Cómo se trata?
El tratamiento del resfrío es puramente sintomático. Incluye paracetamol o ibuprofeno para la fiebre y el dolor, evitando en estos casos la aspirina por la posibilidad de efectos secundarios. Para desobstruir las fosas nasales, solución fisiológica en gotas o spray nasal y aspiración de secreciones en los bebés o sonarse la nariz en los más grandes. La inhalación de vapor caliente puede también ayudar. El uso de descongestivos está desa-consejado en los menores por la frecuencia de reacciones adversas. Sólo se usan en casos severos por prescripción médica. Nunca se deben usar antibióticos para tratar un resfrío porque no lo curan. Recordar que se usan en infecciones por bacterias y no por virus. Es por esto que se utilizan cuando al resfrío le siguen complicaciones como otitis, sinusitis, bronquitis o neumonía, donde es común que haya bacterias involucradas.
Es difícil prevenir los resfríos, pero algunas medidas pueden ser de utilidad. El uso de barbijos en las madres resfriadas que amamantan a sus hijos y el taparse la boca al toser o estornudar con lavado frecuente de manos es útil para la prevención, al igual que la desinfección de superficies de uso público. La vacuna antigripal no previene los resfríos, sino que previene la enfermedad invernal más severa, la influenza. Por último, el uso de vitamina C no tiene ningún efecto beneficioso para la prevención del resfrío.





