Familia
Jueves 08/03Todo lo que tenés que saber sobre la escoliosis en chicos
Comenzaron las clases y vuelven algunos fantasmas; entre ellos, el peso de las mochilas, las posturas de los nenes y la tan temida desviación de la espalda
La escoliosis es la alteración de la columna vertebral, que se caracteriza por una desviación o curvatura anormal en el sentido lateral, en una vista anterior o posterior de la columna", explica Diego Mellino, director de la Clínica de la Columna y presidente de la Asociación Quiropráctica Argentina (AQA).
Por lo general, esta deformidad se da como consecuencia de la rotación de las vértebras sobre su propio eje y, según los especialistas, hay diferentes tipos: "La escoliosis más frecuente de todas es la que se llama idiopática. Como su nombre lo indica, no se conoce a ciencia cierta su origen, pero está visto que se presenta con una mayor incidencia en mujeres alrededor de la adolescencia y, sobre todo, en aquellas que presentan un familiar de primer grado con dicha deformidad", explica el doctor Juan Pablo Guyot, médico traumatólogo del Hospital Universitario Fundación Favaloro. Pero, además, existe la escoliosis de tipo degenerativa, que se da como consecuencia de un desgaste asimétrico de la columna, principalmente a nivel lumbar; la escoliosis de origen neuromuscular, que se da de manera secundaria a alguna enfermedad en particular; y la escoliosis de tipo congénita, producto de alguna malformación vertebral. "Las escoliosis idiopática, neuromuscular o congénita no hay una manera puntual de prevenirlas. La de tipo degenerativo, por más que no haya una manera específica de prevenirla, en la medida en la que los pacientes se mantengan con bajo peso y un adecuado plan de ejercicios, la tendencia a sufrir un desgaste marcado es menor", aclara Guyot.
A simple vista
La mayoría de las escoliosis se dan en la adolescencia y entre las mujeres. Por este motivo, según el especialista de la Fundación Favaloro el verano suele el ser momento del año en el que más consultas hay, ya que al vernos con menos ropa, notamos algo raro en la forma de nuestro cuerpo. Más allá de que, por supuesto, el diagnóstico final siempre es dado luego de una evaluación radiológica mediante un espinograma de frente y de perfil, hay varios signos que nos pueden dar la pauta de que la columna necesita una visita al médico. Según las indicaciones de Mellino, para saber si tenemos escoliosis debemos hacer una evaluación postural con el fin de detectar estas anormalidades:
- Cabeza inclinada (que se produce, justamente, como consecuencia de una inclinación lateral de la columna).
- Hombros asimétricos. Clavículas, costillas u omóplatos prominentes (en el caso de los omóplatos, uno más que el otro).
- Caderas asimétricas.
- Disbalances musculares.
"Salvo la escoliosis de tipo degenerativo, las escoliosis no duelen, por definición", aclara Guyo.Una vez descubierto el problema, según la magnitud de la deformidad, el tratamiento puede requerir el uso de un corset o, incluso, la corrección quirúrgica.
La mayoría de las escoliosis se dan en la adolescencia y entre las mujeres. El verano es el momento de más consultas.
"Por más que la natación y los ejercicios me parecen excelentes, recomendables y muy saludables para todas las personas, no se ha demostrado que sirvan para corregir la deformidad", aclara el médico. Y suma: "Los tratamientos no sirven para corregir la deformidad general, sino para evitar que progrese. Es algo así como el tutor que uno coloca al lado de una planta en crecimiento".
En tanto, Mellino suma: "La quiropraxia tiene un papel importante en la corrección de la escoliosis, ya que la subluxación vertebral (ésta se define como una vértebra fuera de su posición normal, que comprime un nervio e interfiere en el sistema nervioso) impide el adecuado funcionamiento de la columna vertebral, del sistema nervioso y de todo el organismo". Así, si bien esta rama no trata las curvaturas vertebrales, puede contribuir manteniendo el sistema nervioso libre de interferencias.
¿La mochila lastima?
Como decíamos, la escoliosis aparece, en la mayoría de los casos, en la adolescencia y en las mujeres. Y, si bien el hecho de que carguen bolsos pesados no es tal vez la causa directa de una posible deformación como ésta, es importante recordar que se trata de chicos en edad de desarrollo, por lo que una mala distribución del peso puede hacer mella en sus cuerpos. De hecho, algunas investigaciones de la Universidad de Chieti (Italia) y la Universidad John Hopkins de Baltimore (Estados Unidos) señalan que, en realidad, un exceso en la carga podría derivar en una escoliosis (aunque su incidencia es baja).
Según los estudios, el peso máximo que los niños pueden cargar es equivalente al 10% de su peso corporal. La revista española OCU Salud publicó hace algunos años un artículo en el que aseguraba que la mochila genera un desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo hacia atrás, por lo que cuanto más peso, más desplazamiento.
Por eso, para evitar sustos, es mejor acudir a los carritos con ruedas para transportar los libros, cuadernos y cartucheras que requiere el colegio. Si no tenés chances de comprarles las mochilas con rueditas, entonces tené en cuenta estos tips para que el peso que tu hijo lleve sobre su espalda no lo lastime:
- La mochila no tiene que pesar más del 10% de su peso corporal.
- Los objetos más pesados deben ir en forma vertical y bien cerca de la espalda.
- Debe colgarse sobre la espalda ambos tirantes de la mochila (que no la lleve en un solo hombro).





